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martes, 28 de enero de 2025

EL VUELO DE MANUEL Y EL CAFÉ MÁGICO

 **Título: El Vuelo de Manuel y el Café Mágico**

En un pequeño pueblo rodeado de montañas verdes y cielos despejados, nació un niño muy especial. Su nombre era Manuel, y con un peso de cuatro kilos y medio, llegó al mundo con la fuerza de un gigante. Desde sus primeros días, sus cabellos rubios brillaban como el sol y sus ojos claros reflejaban la inmensidad del cielo. Era querido por todos, especialmente por sus padres, Javier y Pilar, quienes siempre soñaron con un hijo que pudiera volar a alturas inimaginables. 

Manuel creció rodeado del amor incondicional de su familia. Su hermana Natalia y su hermano Javier lo admiraban y se sentían orgullosos de él. Cada cumpleaños era una celebración especial, pero en su trigésimo segundo, algo mágico iba a suceder. En vez del habitual pastel y regalos, Manuel se encontró con un día lleno de sorpresas

Desde pequeño, Manuel había sido un aventurero. A lo largo de los años, se convirtió en paracaidista, brillando con valentía en cada salto desde las alturas. Pero un giro del destino le llevó a convertirse en controlador aéreo, donde podía guiar a otros en su propio vuelo. Él soñaba con el cielo, con sus nubes suaves y su vastedad infinita, y desde su torre de control, se sentía como un rey en el trono del aire. Ese día, mientras organizaba el tráfico aéreo desde lo alto de la torre, sintió un cosquilleo en el estómago, como si el universo conspirara a su favor. 

Fue entonces cuando recibió un mensaje en su radio. Era un piloto perdido en la niebla, desesperado por volver a casa. Manuel, con su audacia habitual, decidió ayudarlo. “Este es un lugar mágico”, murmuró para sí mismo, recordando las historias que su abuela solía contarle sobre un café encantado que podía otorgar deseos. Nadie creía en esos relatos, pero Manuel decidió hacer de su pasión por el café algo extraordinario.

Abandonó la torre y corrió hacia su casa. Con la ilusión de un niño y la determinación de un campeón de CrossFit, igual que su compañera Clara. 

Comenzó a preparar su café especial, que, según decía su abuela, tenía el poder de iluminar el camino incluso en los momentos más oscuros.

Mientras molía los granos, recordó los sabores de la infancia que compartía con su familia. Aromas de canela y vainilla llenaban la cocina, y pronto el café burbujeante brotó de la olla. Manuel sonrió, sintiendo que cada gota contenía un poco de magia. 

Llenó un termo y volvió a la torre de control.Con la claridad que sólo él poseía, guió al piloto perdido hacia la seguridad de un aterrizaje suave. “Sigue el aroma”, le dijo por radio, “mi café te llevará a casa”. El piloto, confiando en la voz tranquila y firme de Manuel, siguió las instrucciones. 

Y así, como en un cuento de hadas, pudo ver un hilo de vapor que serpenteaba en el aire, guiándolo hasta el aeródromo.

La noticia de la hazaña de Manuel se regó entre los habitantes del pueblo, quienes comenzaron a llegar a la torre de control, atraídos por los aromas mágicos que emanaban de su café. Entre risas y charlas, Manuel disfrutaba haciendo lo que más le apasionaba: compartir su café y contar historias de valentía y aventuras.

De repente, aparecieron Natalia y Javier, sus hermanos.Que llevaban consigo una gran caja decorada con cintas brillantes. “¡Feliz cumpleaños, hermano!”, exclamaron al unísono. “Sabemos lo que has hecho hoy y queríamos celebrarlo juntos”.Manuel abrió la caja con curiosidad, encontrando dentro un trofeo brillante que simbolizaba no solo su habilidad como controlador aéreo, sino también su espíritu indomable y su amor por la cocina. “Es un reconocimiento a tu valentía y dedicación”, añadió Natalia, emocionada.

Clara, le preparó un viaje a las alturas de la Nieve.

Al caer la noche, el pueblo se llenó de luces y melodías. Todos se reunieron en la plaza central para Festa de la Luz, un festival que celebraba a los valientes como Manuel. Entre risas, bailes y música, él sirvió su famoso café mágico, que, como un hechizo, hizo que todos se sintieran felices y llenos de energía.El cielo estrellado parecía sonreír a su obra, reflejando la alegría que emanaba del corazón de Manuel. En ese momento, comprendió que el verdadero regalo no era sólo el café ni el reconocimiento; era el amor y el apoyo de su familia, de Clara y sus amigos, que siempre habían creído en él.

Aquella noche, bajo las estrellas brillantes, Manuel hizo un deseo al viento: que siguiera teniendo el coraje de ser como un pájaro en el cielo, sin miedo a despegar y abrazar cualquier aventura que la vida le ofreciera. Y así fue como Manuel, el niño gigante, se convirtió en un hombre que nunca dejó de soñar y de brindar amor a través de su mayor pasión: el café.

Y en aquel pueblo mágico, Manuel siguió siendo un héroe, no sólo para el hombre perdido en el aire, sino para todos los que alguna vez sintieron que necesitaban un poco de luz en su camino. Su historia se convirtió en leyenda, y su café, un elixir que unía corazones y hacía volar las almas.

Colorín, colorado ¡Sé Feliz en tu cumpleaños!

jueves, 15 de octubre de 2015

Las Personas-Hogar.... Carta de unos niños a su madre EN EL DIA DE SU SANTO 2015

Las Personas-Hogar
Entre todos los rincones del mundo, siempre hay unos favoritos.
No importa cuánto te muevas, cuánto viajes o dónde estés; nunca es mal momento para regresar. Sabes bien cuáles son “tus personas-hogar”
Las personas-hogar huelen a amor y aceptación incondicional.
Huelen a cariño, a abrazos largos donde se te cierran los ojos y se esboza una sonrisa.
Estas personas huelen a amistad, amor y familia elegida.
Huelen a “estoy a tu lado así tengamos que apretar los dientes” y confían en ti incluso cuando tú mismo has dejado de hacerlo.
Son aquellas personas que no te evitan el vértigo ni la caída, sino que te ofrecen las palabras exactas que sólo puede regalarte alguien que se cosió las heridas a aprendizajes.
Ellas reparan con tanta delicadeza, que eso de que “el tiempo todo lo cura”, carece de sentido cuando has probado a dejarte soplar sobre las heridas por estas personas.
Las personas-hogar están siempre dos pasitos detrás de ti por si te caes, para sacudirte el polvo de las rodillas con amor y comprensión.
Las puedes encontrar en lugares donde lo especial y lo sencillo se encuentran y se dan la mano: son ese tipo de personas que enriquecen tu vida en pequeñas dosis y hacen deliciosa cualquier situación en la que ellas estén presentes.
“Las Personas-Hogar Dejan a su Paso la Esencia de Momentos Irremplazables”
Las personas-hogar nos dan ese impulso que necesitamos para hacer las cosas que nos dan miedo.
Son el paracaídas perfecto que nos regala confianza en nosotros mismos y se convierten en la dosis exacta de valentía necesaria para saltar con la confianza de saberse protegido en la caída.
Estas personas desprenden ese olor tan particular que habita en las pequeñas cosas: huelen a libro nuevo, a taza de té caliente, a café recién hecho y a tierra mojada.
Huelen a viernes, a una puesta de sol en verano y a tarde de manta y peli.
Dejan a su paso la esencia de momentos irremplazables: huelen a tu canción favorita cantada en el coche a pleno pulmón, a sábanas limpias y a manta en invierno.
También huelen a respeto y a un gesto oportuno a tiempo; son expertas en escuchar los silencios y adivinar qué ocurre en tu interior con tan sólo mirarte.
Te conocen al detalle y, a pesar de todo y sobre todo, siguen a tu lado.
Son la sinceridad y la transparencia en persona. Por eso, una persona-hogar es el mejor espejo donde mirarse cada día: siempre refleja la versión más real y auténtica de ti. La más bonita.
Son la luz al final del túnel, el apoyo durante el camino y el hombro en el que depositar tus lágrimas.
“La Distancia No se Mide en los Kilómetros que te Sobran, sino en los Abrazos que te Faltan”
Huelen a brújula, a Norte …
No necesitas migas de pan para encontrar el camino de vuelta a ellas y tienen las coordenadas de tus momentos importantes.
Huelen a paciencia, bondad y generosidad.
No piden nada pero te lo dan todo. Porque las personas-hogar son la estancia más segura donde habita la suma de las pequeñas cosas más grandes de tu vida.
Ya lo dijo Forrest Gump: “La vida es como una caja de bombones: nunca sabes cuál te va a tocar”.
Y las personas hogar son esos pocos bombones de la caja de tu vida que saben a certeza.
“Lo esencial es indefinible. Cómo definir el color amarillo, el amor, la patria, el sabor a café …? Cómo definir a una persona que queremos? No se puede” J.L. Borges.
No hacen falta muchas palabras para describir a una persona-hogar, sin embargo, a veces es necesario recordar de dónde venimos, y quiénes nos acompañan.
Por eso nunca es tarde para decirle a una persona-hogar lo que significa para ti y agradecer el aroma que deja en tu vida la estela de su presencia.
Porque, estés donde estés, siempre puedes regresar a tu hogar; porque la distancia no se mide en los kilómetros que te sobran, sino en los abrazos que te faltan. Porque, pase lo que pase, siempre habrá un hilo invisible que nos una a esas personas tan especiales; porque, en esencia, una persona hogar tiene la copia de la llave de tu “casa” … y de tu corazón.
Cierra los ojos … Las hueles?
Y esa clase de persona eres tú, sabes estar en Malaga, Valencia, Madrid, Inglaterra, EE.UU y donde haga falta sin necesidad de estar presente.
Feliz en tu día mamá, esperamos que disfrutes el regalo y sigas tan tan guapa como siempre!
te queremos,

https://www.youtube.com/watch?v=khG2pCildWs




jueves, 6 de noviembre de 2014

¡LUNA YA ES ELLA ¡


Luna te has ido con una gran maleta, 
unos creerán que te has llevado todo lo de valor
 ¿Qué es lo de valor? 
¿Quién es el tasador de la vida de una persona? 
¿Qué dejas un tú y yo? 
¿O un yo?
 Y……. ¿a qué equivale? 
No hay respuestas
 Luna, te llevas lo que siempre ha sido muy tuyo, TÚ / ELLA

Querida Luna,  eres tu colección de dibujos y garabatos infantiles, 
cajas de gente viajera que se ha acordado de ti y saben que no has viajado aún, 
de imanes, de velas, de cestas, de tés, de sombreros, de botas, de bolsos, 
de CD  y DVD que te grabó ese amigo pirata con tu música y tus películas favoritas,  que aún tienes que ver……..

Eres tu colección de botellas del amigo que hizo limpieza en su desván, 
la que en un catering dijo ¡qué bonito! Y el catering respondió – toma-,  

Eres esa primera estantería que montaste sin saber cómo, 
la que devoras libros delgaditos porque los quieres terminar en el día, 
la que con 15 cm montaste el archivo de un despacho, 
la que un Sr. Magnifico te dijo –toma las flores-,
la ama de llaves, la flor cruz roja, la que un olor a vela que te hace transportarse ¡y te llenan de ellas!, la que sólo una estrella te trae el rojo…..

Luna,  te pintaron cuadros, encontraste los que estabas buscando, y te dibujaron sonrisas, mar, Luna, Sol.

Y ahora te toca acercarte al Sol, 

aunque te de miedo, 
pero tienes el valor suficiente, 

porque hay otra Luna que te arropa,
que se desvela  con tus anhelos y te protege, 
esa otra mitad que está cerca del mar…………………


LUNA!!! Ya eres ELLA, ya eres TÚ. La que sólo una sonrisa es su bienestar, lo demás……………….SOBRA

miércoles, 19 de junio de 2013

EXTRAÍDO DEL BLOG DE MARIA JOSE LOUREDA

EL DIA QUE ME ENCONTRÉ


Lo he extraído del blog de Maria José Loureda, gran amiga mía, y quiero que lo disfrutéis tanto como yo,
Hay muchas cosas que escribe en las que yo me siento totalmente identificada, y esta entrada es una de ella.
Pinchad el enlace.
bstos

http://eldiaquemeencontre.blogspot.com.es/2013/06/disfrutalo.html



martes, 14 de mayo de 2013

POEMA DE MI HERMANO PARA MI

Dame tu mano, amiga,
Compañera de soledades.
Dame tu mano, hermana,
En estos arduos andares.

Quiero caminar contigo
Más allá de las estrellas.
Quiero volar entre nubes,
Acompañado de ti, mi bella.

Debo mostrar al mañana
Tu más preciado tesoro,
Ese que llevas en tu alma,
Tú corazón y tú mirada…

Dame tu mano, amiga,
Dame tu mano, hermana...
Yo sé que hay un ángel…
Detrás de tu gran mirada.

José Luís Rivero ©2013-05-12

sábado, 27 de abril de 2013

A MI NIÑO FRANCISCO


Hoy hace 30 años que cogí por primera vez en brazos recién salido de la sala de partos a mi niño mayor Fran, hijo de mi hermana, a mi me temblaban las piernas, su padre lloraba de alegría y me lo lanzaba a mi porque a él aún le temblaban más.
Esa primera noche en la Clínica, no se cómo ese chiquillo pudo dormir (no recuerdo ahora si durmió)  con los ronquidos de su padre.
Su madre no se podía mover la pobre mía y se armó de todo el valor del mundo para acercarle su pecho ¡Qué imagen más bonita!.
Jamás creí que con tan solo 20 años viviría esa experiencia.
 A partir de ahí, las vivencias con mi sobri fueron enriquecedoras, con poquitos meses me lo dejaban a las 7 de la mañana acurrucado en mi cama, lo vi crecer por minutos, por segundos. ¡Todo un lujo!, a partir de ahí supe que sería madre cuanto pudiera.
Me enamoraba todo de él, sus dodotis, su aroma, su forma de reír………(con dos dientes)
Sus primeros biberones, sus primeras papillas, sus tardíos pasos de lo gordito que estaba.
¡Ay cuando empezó a llamarme TATÍ!!!!!!. Tatí, su tía Pili, ¡Dios mío aún sigue mi niño diciéndomelo!
Con él bajé escaleras para la guarde, pocas, porque el joio niño no quería, con él me bebía todos los dibujitos animados, con él me acostaba a dormir la siesta que se convertía en un juego divertido de “tu me rascas la espalda y yo después a ti!.
Con él he vivido muchísimas experiencias, buenas, malas y regulares.
Siempre seré su Tatí, y siempre me tendrá a su lado.
Te quiero mucho mi niño ¡Bienvenido a esta nueva década de cosas buenas que te van a ocurrir!
Tu Tatí.

P.D.: Debo reconocer que esto lo he escrito muy nerviosa, me faltan folios, me falta tiempo, me falta………….

viernes, 12 de abril de 2013

UN DÍA TE VERE MANUEL

Te la dedico a ti, que estés donde estés nos volveremos a encontrar.
Lo sé.
Con todo mi corazón y mi cariño
UN DIA TE VERÉ